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La subida del Salario Mínimo Interprofesional: cómo afecta a las empresas

el 18 febrero, 2020

El Salario Mínimo Interprofesional, también conocido como el SMI, se fija para el año 2020 en 950 euros. El total alcanza a jornadas de 40 horas semanales o el proporcional correspondiente para jornadas parciales.

La subida, con respecto al año anterior, es de un 5.5% y ha generado varias dudas en trabajadores y empresarios. ¿Qué proporción de la nómina afecta, qué conceptos se incluyen en el SMI, cómo repercute en las empresas? Intentamos resolver estas y otras preguntas.

Salario Base y Salario Mínimo Interprofesional

Dos conceptos que suelen prestarse a confusión, pero tienen claras diferencias en la práctica:

  • Salario Base: es la cuantía que cobra el trabajador según el convenio colectivo al que pertenece, y por lo general aparece con la misma denominación.
  • Salario Mínimo Interprofesional: se trata de la cuantía mínima que un trabajador puede percibir, de acuerdo a la jornada que realice. Este concepto incluye el salario base y otros conceptos o pluses absorbibles.

¿Qué cantidades se incluyen en el cálculo del SMI?

Una de las principales dudas es la de cuáles son los conceptos extrasalariales que hay que considerar en el cálculo del SMI. Es decir, aquellos pluses que se suman al salario base para alcanzar los 950 euros.

Son parte del Salario Mínimo Interprofesional las retribuciones comunes a todo el personal, sin distinción de categoría ni factores personales. Es frecuente visualizarlos en la nómina como a cuenta de convenio o plus por convenio y se trata de conceptos absorbibles y el empresario tiene la facultad de utilizarlos para absorber el aumento del salario base.

Quedan excluidos los conceptos que se asocian a:

  • Circunstancias personales del trabajador.
  • Resultados de la empresa.
  • Derivados del trabajo realizado.

Tampoco son parte del SMI los complementos extra salariales como vestimenta o transporte. Por ejemplo, la antigüedad, el turno de trabajo o la productividad no se deben utilizar para el cálculo.

Una mirada retrospectiva

En los últimos tres años hemos presenciado un gran crecimiento del SMI, cuyo pico máximo se dio en el año 2019.

Para el 2020 se esperaba, desde algunos sectores, un alza mayor de aproximadamente el 11%. Sin embargo, considerando la situación económica del país se ha negociado en un marco de prudencia para proteger a las pymes.

Desde el Ministerio se asegura la intención de alcanzar un mínimo de 1200 euros. El objetivo es realizar este ajuste de manera gradual, para no perjudicar a los empresarios y como consecuencia al nivel de ocupación.

¿Qué trabajadores pueden reclamar el aumento?

Esta medida, que sería retroactiva al 1 de enero del 2020, no es para todos los trabajadores españoles. Es por ello que las empresas no sentirán un impacto en la totalidad de su nómina.

El aumento es sobre el SMI, por lo que solo alcanza a las personas cuyo salario sea inferior a 13.300 euros anuales. Se estima su equivalente en los casos de jornadas con inferior carga horaria a las 40 horas semanales. Las empresas deberán realizar el ajuste automático para todos los salarios por debajo del nuevo mínimo fijado.

Con respecto al resto de la nómina, cuyas mensualidades superan el Salario Mínimo Interprofesional, también existen beneficios para los trabajadores. Aunque no lo ven reflejado en su sueldo, sí hay conceptos que se calculan en base a esta cifra.

En definitiva, las principales ventajas para los trabajadores son el aumento del salario protegido frente a embargos y los aportes a la Seguridad Social.

Sector educativo

Un aspecto muy importante en relación a la subida del Salario Mínimo Interprofesional, es que solo se aplica en defecto de convenio laboral. Un buen ejemplo de esto es el sector educativo. La mayor parte de las empresas cuyos empleados tienen un determinado nivel técnico, en la práctica no se verán afectadas por esta subida.

Impacto de la subida del SMI en becarios o contratos de práctica

En la actualidad hay un gran porcentaje de becarios y trabajadores con un contrato de práctica o formación. Algunas empresas se inclinan por este modelo para disminuir los costes laborales totales por trabajador.

Si se analiza a nivel general, estas personas con menor categoría podrían equiparar su salario al resto del personal. Por tanto, si bien sus salarios están determinados por convenio, los mismos no pueden ser inferiores al SMI. Una controversia que ya se había iniciado con los aumentos en el 2019.

Con esta medida, un ayudante de guardería podría percibir una suma mensual equivalente a la de un superior o un técnico cualificado. Un presupuesto que obliga a las empresas y sindicatos a revisar sus convenios colectivos y contratos.

Análisis aparte merecen los trabajadores que aparecen como autónomos o becarios, pero poseen en realidad las mismas obligaciones que el resto. Hablamos de los falsos autónomos y los falsos becarios.

Estos trabajadores podrían exigir las mismas condiciones a las empresas y, en el caso de no obtener resultados positivos en su negociación, denunciar la situación. De acuerdo a las normativas todos los convenios deben respetar el Salario Mínimo Interprofesional.

¿Qué sucede con el IRPF?

El artículo 96 de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas obligaba a realizar las retenciones en la renta de los trabajadores a partir de los 12.643 euros. Es importante aclarar que la misma fue modificada con los Presupuestos Generales de 2018. A partir de entonces las retenciones se realizan a partir de los 14.000 euros.

Si bien hay que analizar varios factores como la composición familiar y los ingresos, entre otros parámetros, no se ha confirmado un rumor que comenzó a circular desde el anuncio del aumento. Este afirmaba que una persona soltera debería hacer la declaración de la renta al percibir el nuevo SMI.

Para seguir con el mismo ejemplo, un trabajador soltero y sin hijos que cobre el salario mínimo interprofesional de 13.300 euros anuales no tiene por qué declarar sus rentas. Incluso el empleador no tiene obligación de realizar retenciones, con excepción de contratos inferiores a un año.

¿Por qué consultar un abogado especialista en derecho laboral?

Son muchos los factores que inciden sobre la conformación del SMI, los contratos laborales y en definitiva los costes fijos laborales para las empresas. Un experto en condiciones laborales puede acompañar en el procedimiento, analizar cada situación particular y asesorar para una mejor gestión financiera.

Si eres un trabajador con dudas sobre tus derechos o una empresa que necesita organizar sus gastos en material laboral, no dudes en realizar tu consulta.

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